La isla puede parecer pequeña, pero recorrer lanzarote en bici exige elegir bien la ruta, calcular el viento y no subestimar el desnivel. En las próximas líneas reúno itinerarios concretos, tipos de bicicleta, costes orientativos, consejos de seguridad y normas para disfrutar del paisaje volcánico sin convertir la salida en una prueba de resistencia innecesaria.
La mejor forma de pedalear por Lanzarote depende del viento y del terreno
- Carretera para largas distancias y asfalto en buen estado.
- MTB para pistas volcánicas, arena compacta y caminos rurales autorizados.
- 23 km separan una ruta sencilla entre Yaiza y El Golfo, adecuada para empezar.
- El viento puede cambiar por completo la dificultad de una etapa.
- Timanfaya requiere respetar estrictamente las carreteras y zonas permitidas.

Por qué Lanzarote funciona tan bien para el ciclismo
Lanzarote reúne tres ingredientes difíciles de encontrar juntos: clima suave durante buena parte del año, carreteras secundarias con poco tráfico y un paisaje que cambia constantemente entre volcanes, viñedos, acantilados y pueblos blancos. No es una isla completamente llana, pero sus ascensiones suelen ser progresivas y permiten organizar salidas muy distintas según la forma física.
Yo la recomendaría especialmente para quien quiere combinar deporte y ecoturismo. Se puede pedalear por la mañana, visitar una bodega o un centro de interpretación después y reducir bastante la dependencia del coche. Eso sí, el paisaje abierto ofrece poca sombra y el viento tiene más importancia que la temperatura.
La intención principal de quien busca una experiencia ciclista en Lanzarote suele ser práctica: encontrar rutas bonitas, saber qué bicicleta alquilar y evitar carreteras incómodas o demasiado exigentes. Para eso conviene distinguir entre ciclismo de carretera, MTB y bicicleta eléctrica, porque cada modalidad aprovecha una parte diferente de la isla.
Rutas recomendables según el nivel y el paisaje
Yaiza, El Golfo y Los Hervideros
Es una de mis opciones favoritas para una primera salida. El recorrido circular ronda los 23 kilómetros, tiene dificultad baja y pasa por las salinas de Janubio, Los Hervideros y El Golfo. El terreno combina tramos de carretera con zonas de interés natural, por lo que permite disfrutar sin convertir el día en una competición.
La ruta es corta, pero no debe hacerse con prisas. El viento lateral puede ser incómodo en la costa y algunos miradores invitan a detenerse. Para mí, su mayor atractivo está en que concentra varios paisajes volcánicos en pocas horas.
Arrecife y su entorno
El recorrido de Arrecife suma aproximadamente 17,7 kilómetros y presenta dificultad baja, con una combinación cercana al 20 % de asfalto y 80 % de superficie de tierra. Es una alternativa razonable para una salida tranquila, para familias con cierta experiencia o para probar una bicicleta de alquiler antes de afrontar distancias mayores.
No la elegiría para buscar una jornada de montaña, pero sí para familiarizarse con el ritmo de la isla. Conviene comprobar el tipo de bicicleta disponible, porque una urbana con neumáticos demasiado finos puede resultar incómoda en los tramos sin asfaltar.
Haría, Máguez y el norte rural
El norte ofrece un ciclismo más exigente y una sensación de Lanzarote menos turística. La ruta asociada a Haría alcanza unos 31 kilómetros, con predominio de pistas de tierra y dificultad alta. El recorrido permite acercarse a Máguez, Guinate, el entorno del Volcán de la Corona y otros paisajes agrícolas.Aquí el desnivel y el firme importan más que la distancia. Yo reservaría esta salida para ciclistas acostumbrados a subir y a controlar la bicicleta sobre terreno irregular. Una MTB rígida puede ser suficiente, aunque una eléctrica ayuda mucho si se quiere mantener tiempo para visitar los pueblos.
Arrieta y Ye
El tramo entre Arrieta y Ye tiene alrededor de 27,5 kilómetros, pero está clasificado como muy difícil. La cifra puede engañar: en Lanzarote, una distancia moderada se vuelve dura cuando se acumulan viento, ascensiones y superficie mixta.
Es una buena elección para quien busca un reto compacto y vistas del norte, no para una primera experiencia. Antes de salir revisaría el pronóstico, llevaría comida suficiente y evitaría empezar demasiado tarde, cuando el cansancio pesa más y hay menos margen para resolver un problema mecánico.
| Ruta | Distancia aproximada | Dificultad | Mejor para |
|---|---|---|---|
| Arrecife | 17,7 km | Baja | Salida corta y adaptación |
| Yaiza - El Golfo | 23 km | Baja | Paisaje volcánico y costa |
| Arrieta - Ye | 27,5 km | Muy alta | Ciclistas con experiencia |
| Haría | 31 km | Alta | MTB y caminos rurales |
Qué bicicleta elegir y cuánto puede costar
Para recorrer carreteras asfaltadas y enlazar municipios, escogería una bicicleta de carretera con desarrollo suficiente para las subidas. Si el objetivo es visitar la isla sin preocuparse tanto por el ritmo, una bicicleta híbrida o de trekking resulta más cómoda y tolerante con los tramos irregulares.
La MTB tiene sentido cuando la ruta incluye pistas de tierra, piedra volcánica o caminos rurales autorizados. La bicicleta eléctrica no elimina el esfuerzo, pero sí permite reservar energía para el viento, las cuestas y las paradas. En mi opinión, es la opción más equilibrada para parejas o grupos con niveles físicos diferentes.| Tipo de bicicleta | Precio orientativo por día | Uso más lógico |
|---|---|---|
| Urbana o trekking | 15-30 € | Paseos y trayectos sencillos |
| Carretera | 30-45 € | Asfalto y rutas largas |
| E-bike urbana o trekking | 26-35 € | Turismo relajado con asistencia |
| MTB eléctrica | 45-65 € | Desnivel y pistas autorizadas |
Son importes orientativos basados en tarifas publicadas por empresas de alquiler y pueden cambiar según la temporada, la gama y la duración. Algunas aplican descuentos desde 3 o 6 días, mientras que la entrega en el alojamiento puede añadir unos 20-50 €. Antes de reservar confirmaría si están incluidos casco, candado, bomba, cámaras de repuesto, pedales y asistencia en carretera.
El viento cambia la ruta más que el desnivel
El error más común consiste en mirar solo los kilómetros. En una isla tan expuesta, el viento puede aumentar mucho el esfuerzo, sobre todo en las zonas costeras y en las carreteras abiertas del sur y del centro. Una etapa de 40 kilómetros con viento favorable puede resultar más sencilla que otra de 25 con viento lateral fuerte.
Yo planificaría las rutas según la dirección prevista del viento y dejaría las zonas más expuestas para primera hora. En recorridos circulares suele ser útil estudiar ambos sentidos, porque una orientación puede concentrar las subidas con viento en contra y la otra repartir mejor el esfuerzo.
- Consulta la previsión de viento, no solo la temperatura.
- Sal temprano y evita las horas de mayor radiación.
- Reserva un margen de tiempo para regresar sin depender de la velocidad media.
- Usa gafas para proteger los ojos de polvo y pequeñas partículas volcánicas.
- Lleva al menos 1,5-2 litros de agua por persona en salidas largas.
El sol también engaña. Las temperaturas pueden parecer agradables, pero el esfuerzo, la falta de sombra y el aire seco favorecen la deshidratación. No esperaría a tener sed para beber y llevaría algo salado además de fruta o barritas, especialmente si la ruta supera las dos horas.
Normas, seguridad y respeto por el paisaje volcánico
En las carreteras interurbanas hay que circular con prudencia, usar elementos reflectantes cuando la visibilidad sea reducida y llevar iluminación si existe posibilidad de regresar con poca luz. El casco es una elección sensata en cualquier ruta, y resulta especialmente importante cuando se comparte calzada con vehículos.
Timanfaya merece una atención especial. El parque nacional prohíbe salir de las carreteras y caminos autorizados, así como recoger rocas, plantas o cualquier elemento del entorno. MITECO insiste en que la fragilidad de las estructuras volcánicas exige seguir los itinerarios establecidos, una regla que también protege al ciclista de zonas inestables.
No asumiría que cualquier pista visible en el mapa es transitable. Algunas atraviesan espacios protegidos, fincas privadas o terrenos cuya superficie se deteriora con facilidad. Turismo Lanzarote ofrece recorridos diferenciados por municipios, una base útil para escoger itinerarios reconocibles y comprobar el tipo de pavimento antes de salir.
Lee también: GR 247 en bici - guía para una travesía MTB
Equipo que realmente marca la diferencia
- Casco, guantes y gafas deportivas.
- Crema solar de factor alto y una capa ligera contra el viento.
- Dos cámaras compatibles, desmontables y una bomba.
- Multiherramienta, eslabón rápido y kit para pinchazos.
- Teléfono con batería externa y el recorrido descargado.
- Agua y comida suficiente para completar la ruta sin depender de encontrar un bar.
Cómo organizar una escapada sostenible sobre dos ruedas
La bicicleta encaja bien con la filosofía del ecoturismo, pero solo si se utiliza con cierta planificación. Elegir un alojamiento cerca del inicio de la ruta, comprar agua y comida en comercios locales y evitar desplazamientos innecesarios en coche reduce la huella del viaje y suele hacer la experiencia más sencilla.
Para una estancia de tres días propondría una combinación equilibrada. El primer día elegiría Arrecife o Yaiza-El Golfo, el segundo lo dedicaría al norte y el tercero lo reservaría para una ruta de carretera más larga, siempre que el viento y el nivel del grupo acompañen.
| Duración del viaje | Plan razonable |
|---|---|
| Un día | Yaiza - El Golfo o Arrecife |
| Tres días | Una ruta fácil, una salida por el norte y una etapa de carretera |
| Una semana | Alternar costa, volcanes, viñedos y días de recuperación |
No intentaría recorrer toda la isla en una sola jornada salvo que se trate de un reto deportivo planificado. Las vueltas completas pueden acercarse a los 180 kilómetros acumulados en formatos competitivos, una distancia muy distinta de una excursión turística. Para viajar con calma, dividir el recorrido permite apreciar mejor los pueblos, comercios y paisajes que desde el sillín pasan demasiado rápido.
Una decisión sencilla para disfrutar más de Lanzarote
Para una primera visita, elegiría una bicicleta de trekking o una e-bike, una ruta de dificultad baja y una salida temprana. Después, si el terreno y el viento se sienten cómodos, ampliaría la distancia hacia Haría, Ye o los recorridos de carretera del centro de la isla.
La clave no está en acumular kilómetros, sino en adaptar la ruta al cuerpo, al tiempo y al paisaje. Con agua suficiente, una bicicleta adecuada y respeto por las zonas protegidas, Lanzarote ofrece una forma pausada y muy completa de conocer la isla, con el volcán, el mar y los pueblos siempre al alcance de los pedales.