Una travesía que sale de Girona, atraviesa la Garrotxa, cruza los Pirineos y termina junto al Mediterráneo exige algo más que una bicicleta preparada. Pirinexus gravel combina vías verdes, pistas compactadas, carreteras de montaña y tramos fronterizos en un recorrido circular de varios días. Aquí explico qué tipo de ruta es, cuántos kilómetros tiene, qué bicicleta conviene llevar, cómo repartir las etapas y dónde aparecen las mayores dificultades.
Una ruta transfronteriza con mucha variedad y algunos tramos exigentes
- Distancia: entre 340 y 353 km según la variante y la fuente consultada.
- Recorrido: Girona, Olot, Sant Joan de les Abadesses, Coll d’Ares, Francia, Alt Empordà y Costa Brava.
- Punto más alto: Coll d’Ares, a unos 1.510 metros.
- Superficie: asfalto, tierra compactada, sablón, pistas forestales y vías verdes.
- Mejor planificación: seis días para disfrutar del paisaje y cuatro para quienes ya tienen buena resistencia.

Qué es realmente la ruta Pirinexus
Pirinexus es una ruta cicloturista circular y transfronteriza que conecta las comarcas de Girona con el territorio francés del Vallespir. El trazado pasa por 53 poblaciones y ocho comarcas, enlazando vías verdes, caminos rurales y carreteras secundarias.
Las cifras oficiales no siempre coinciden. El recorrido general se presenta con 353 kilómetros, mientras que las propuestas organizadas en dos, cuatro o seis días suelen indicar unos 340 kilómetros. La diferencia procede de variantes urbanas, accesos y ajustes del trazado, así que conviene descargar el track actualizado antes de salir.
No es una ruta de gravel pura ni una carrera. Su atractivo está precisamente en la mezcla de superficies. Hay largos tramos de tierra compactada muy cómodos, pero también carreteras de montaña y un descenso forestal que puede resultar incómodo con una bicicleta demasiado ligera o neumáticos estrechos.
En mi opinión, la ruta funciona mejor como viaje de bikepacking que como reto para acumular kilómetros. El paisaje cambia constantemente: bosques y volcanes en la Garrotxa, valles pirenaicos, pueblos franceses, viñedos del Empordà y caminos cercanos a la Costa Brava.
El recorrido y los tramos que requieren más atención
La propuesta de cuatro días del Consorci de les Vies Verdes de Girona permite entender bien la estructura del itinerario. La media supera los 85 kilómetros diarios, pero el esfuerzo no se reparte de manera uniforme.
| Etapa | Distancia aproximada | Lo más importante |
|---|---|---|
| Girona - Sant Joan de les Abadesses | 75,7 km | Vía verde hasta Olot y subida por Coubet y Santigosa |
| Sant Joan de les Abadesses - Le Boulou | 86,6 km | Ascenso al Coll d’Ares y entrada en Francia |
| Le Boulou - L’Escala | 75,7 km | Coll de Panissars y descenso técnico hacia La Jonquera |
| L’Escala - Girona | 97,3 km | Pistas, pueblos del Empordà y vías verdes de la Costa Brava |
De Girona a Olot
La salida es amable gracias al Carrilet I, una antigua línea ferroviaria convertida en vía verde. Entre Girona y Olot predominan la tierra compactada y las pendientes suaves, con paso por Bescanó, Anglès y Les Planes d’Hostoles. Es un tramo ideal para coger ritmo, aunque no conviene gastar demasiada energía porque después llega la montaña.
De Olot al Coll d’Ares
Al dejar Olot, el carácter de la ruta cambia. La carretera asciende durante unos 22 kilómetros, con una pendiente media cercana al 4%, hasta enlazar los puertos de Coubet y Santigosa. Más adelante aparece el Coll d’Ares, el punto más alto del recorrido, situado alrededor de los 1.510 metros.
Esta es una de las partes que más se subestima. No tiene rampas imposibles, pero combina distancia, desnivel y altitud. Yo reservaría aquí una marcha corta, comida suficiente y tiempo para detenerme, porque intentar convertir el ascenso en una contrarreloj arruina buena parte de la experiencia.
De Francia a La Jonquera
Tras el descenso hacia Le Boulou, la ruta vuelve a ganar altura en dirección al Coll de Panissars. El descenso posterior hacia La Jonquera incluye aproximadamente seis kilómetros de pista forestal arenosa, con pendiente y piedras sueltas. En días secos puede ser resbaladizo; después de lluvias, el firme puede cambiar por completo.
Aquí una bicicleta de gravel rápida puede quedarse corta si el ciclista no domina bien los descensos sobre tierra. Conviene bajar con presión moderada, sin cargar demasiado peso en el manillar y dejando margen para frenar.
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Del Empordà a Girona
La parte final atraviesa Capmany, Peralada, L’Escala, Palafrugell y Sant Feliu de Guíxols antes de regresar a Girona por el Carrilet II. Es un sector más rodador, pero la etapa propuesta alcanza casi 100 kilómetros. El viento, el calor y el cansancio acumulado pueden pesar más que el desnivel.
Cuántos días necesitas para disfrutarla
La ruta se puede completar en dos, cuatro o seis días. La elección depende menos de la bicicleta que de la experiencia acumulada pedaleando varias jornadas seguidas con equipaje.
| Duración | Para quién encaja | Valoración práctica |
|---|---|---|
| 2 días | Ciclistas muy entrenados | Reto físico, poco tiempo para visitas y descansos |
| 4 días | Personas con buena resistencia | Equilibrio entre deporte y viaje, aunque exigente |
| 6 días | Primer viaje largo o ritmo tranquilo | La opción más agradable para disfrutar del territorio |
Para una primera experiencia recomendaría seis días. Permiten dividir la jornada de montaña, hacer pausas en Olot o Camprodon y reservar tiempo para Girona, Ceret, La Jonquera o los pueblos costeros.
Cuatro días son razonables si ya puedes completar salidas de 100 kilómetros sin terminar vacío. Los dos días oficiales deben entenderse como una versión deportiva, no como un itinerario de turismo lento. El cansancio puede obligar a modificar reservas y reduce bastante el margen ante una avería o un cambio meteorológico.
Qué bicicleta y qué equipaje funcionan mejor
Una gravel con neumáticos de 42 a 50 milímetros es una elección muy equilibrada para la mayor parte del recorrido. Ofrece velocidad en las vías verdes, control en las pistas y suficiente comodidad para afrontar jornadas largas.
- Gravel: la opción más versátil si se utilizan cubiertas tubeless con buen agarre lateral.
- Bicicleta de montaña: aporta más control en el descenso de Panissars, aunque resulta más lenta en los tramos asfaltados.
- Bicicleta de carretera: no la recomendaría, porque algunos caminos de tierra y sectores arenosos pueden dañar ruedas y cubiertas.
Para el desarrollo elegiría una relación que permita mover una marcha cercana a 1:1, por ejemplo un plato de 40 dientes con un cassette que llegue a 40 o 42. No hace falta una transmisión extrema, pero sí agradecerás un desarrollo ligero en los puertos cuando lleves alforjas.
El equipaje debe ser compacto. Llevaría una bolsa de sillín, una bolsa de manillar y un pequeño espacio para herramientas, ropa impermeable y comida. También conviene disponer de 1,5 a 2 litros de agua, aunque haya pueblos en el recorrido, porque los horarios de bares y fuentes no siempre coinciden con el ritmo de la etapa.
La señalización ayuda, pero no sustituye al GPS. Descarga el track, lleva el teléfono protegido y guarda una batería externa. En los cruces urbanos y en las variantes temporales es fácil seguir una carretera equivocada durante varios kilómetros.
Seguridad, temporada y errores que conviene evitar
La mejor época suele ser la primavera y el otoño, cuando las temperaturas son más llevaderas. En verano, la costa y el Empordà pueden ser muy calurosos, mientras que en las zonas altas todavía puede refrescar bastante al amanecer. En montaña, una chaqueta ligera y guantes finos ocupan poco y solucionan muchos problemas.
Hay que prestar especial atención a los tramos compartidos con vehículos, sobre todo entre Olot y Sant Joan de les Abadesses y en los accesos al Coll d’Ares. En carretera circularía en fila, con luces incluso de día y sin confiarme por el poco tráfico habitual.
También pueden aparecer cierres por riesgo de incendio, obras o lluvias intensas. Antes de cada jornada conviene consultar el planificador oficial y las alertas del recorrido. Una ruta señalizada sigue necesitando decisiones propias cuando cambian las condiciones del terreno.
- No planifiques la jornada solo por kilómetros. El desnivel y el tipo de firme cambian mucho el tiempo real.
- No llegues al Coll d’Ares sin comida suficiente. Los servicios están concentrados en poblaciones concretas.
- No bajes Panissars con los neumáticos demasiado inflados ni con el equipaje mal sujeto.
- No olvides llevar documentación válida para cruzar la frontera entre España y Francia.
- No conviertas las vías verdes en un circuito de velocidad. Son espacios compartidos con peatones y otros ciclistas.
La mejor manera de convertir Pirinexus en un viaje memorable
La ruta merece plantearse como una experiencia de cicloturismo sostenible, no como una simple lista de kilómetros. Dormir en alojamientos locales, comprar comida en los pueblos y utilizar el tren cuando sea necesario reduce el impacto y hace que el viaje resulte más flexible.
Mi fórmula sería reservar seis días, comenzar en Girona, separar la jornada del Coll d’Ares y dejar margen para una noche adicional si el tiempo empeora. Con una gravel cómoda, un track actualizado y expectativas realistas, Pirinexus ofrece algo poco frecuente: una sola travesía capaz de reunir montaña, frontera, patrimonio, gastronomía y mar sin depender continuamente del coche.