Subir a los Siete Picos parece un plan sencillo desde el Puerto de Navacerrada, pero el terreno cambia rápido entre pinares, bloques de granito y zonas expuestas al viento. En esta guía explico el recorrido circular más equilibrado, las variantes desde Cercedilla, el acceso en transporte público, la dificultad real y el equipo que conviene llevar según la época.
La mejor versión para disfrutar de los Siete Picos
- Recorrido clásico desde el Puerto de Navacerrada, con unos 9,8 km y aproximadamente 550 m de desnivel acumulado.
- Duración orientativa de 4 a 5 horas, dependiendo de las paradas y del tiempo dedicado a las cumbres.
- Punto más alto en el pico Somontano, con 2.138 metros de altitud.
- Dificultad moderada, con tramos rocosos que exigen atención, especialmente con nieve o hielo.
- Regreso habitual por el Collado Ventoso y el Camino Schmid.

La circular clásica empieza en el Puerto de Navacerrada
La opción que recomiendo para una primera visita es la circular desde el Puerto de Navacerrada. Se sale de una cota elevada, se gana altura hacia el Alto del Telégrafo y después se recorre el cordal de los Siete Picos antes de regresar por el Collado Ventoso y el Camino Schmid.
El trazado completo ronda los 9,8 kilómetros, aunque la cifra cambia según cuánto se entre los bloques de granito y si se añade el pico Majalasna. El desnivel positivo suele situarse entre 400 y 550 metros. Por eso la considero una ruta moderada, no una caminata fácil para cualquier persona.El macizo alcanza los 2.138 metros en el pico Somontano. La denominación puede llevar a confusión, porque no existe un único sendero perfectamente definido que obligue a pisar cada cima. Hay una senda principal y varios pasos entre rocas, de modo que cada grupo termina haciendo una versión ligeramente distinta.
La ruta combina dos ambientes muy diferentes. La vertiente norte mira hacia los pinares de Valsaín y ofrece un paisaje más cerrado, mientras que la cara sur abre las vistas hacia Cercedilla y el valle de la Fuenfría. Ese contraste es, para mí, uno de los grandes atractivos del itinerario.
Itinerario paso a paso entre pinares y granito
Del puerto al Alto del Telégrafo
Desde la zona de la estación y los aparcamientos del puerto se toma el camino que asciende hacia el Alto del Telégrafo. Es un comienzo intenso, pero corto. En pocos minutos se abandona la parte más urbanizada y aparece el terreno de montaña, con pinos silvestres, piornos y afloramientos rocosos.
Conviene no gastar demasiada energía en este primer repecho. El desnivel todavía no es grande, pero la altitud hace que el esfuerzo se note más que en una ruta de valle. Yo prefiero caminar aquí a ritmo constante y reservar fuerzas para el tramo irregular del cordal.
El cordal de los Siete Picos
Desde la pradera se busca la línea de cumbres y se avanza siguiendo hitos de piedra y senderos marcados por el paso de los excursionistas. El terreno no siempre permite caminar con zancada cómoda. Hay que subir, rodear y destrepar pequeños bloques, sin confundir estos pasos con una escalada técnica.
El pico Somontano, el más alto, ofrece una de las panorámicas más amplias. En días despejados se distinguen la Bola del Mundo, la Maliciosa, Peñalara y buena parte de la sierra de Guadarrama. En esta zona recomiendo guardar el teléfono y mirar el terreno, porque una caída por distraerse haciendo fotografías es un riesgo bastante más real que la dificultad de la ruta.Lee también: Camino del Norte desde Irún - etapas, días y presupuesto
Descenso al Collado Ventoso
Tras recorrer las cumbres se pierde altura hacia el Collado Ventoso, un punto clave para orientarse y decidir si se continúa o se acorta la excursión. La bajada puede resultar incómoda por las piedras sueltas, sobre todo si el suelo está mojado.
Desde el collado comienza el regreso por el Camino Schmid. Este sendero histórico atraviesa la ladera entre pinos y resulta mucho más cómodo que el cordal. Aun así, no es completamente plano y acumula pequeñas subidas que se sienten cuando ya llevamos varias horas andando.
Qué variante elegir según el tiempo y la forma física
La misma montaña permite plantear salidas bastante distintas. La elección del inicio cambia más la dureza que la distancia sobre el mapa, porque partir desde Cercedilla implica afrontar todo el desnivel desde una cota mucho más baja.
| Opción | Distancia aproximada | Tiempo habitual | Para quién la elegiría |
|---|---|---|---|
| Circular desde Navacerrada | 9 a 11 km | 4 a 5 horas | Primera visita y jornada de montaña moderada |
| Cercedilla, Siete Picos y regreso | 16 a 20 km | 5 a 7 horas | Personas acostumbradas a caminar todo el día |
| Navacerrada con Majalasna | 11 a 14 km | 5 a 6 horas | Quienes quieran ampliar el recorrido sin convertirlo en una gran travesía |
| Camino Schmid sin subir al cordal | Unos 7 km por sentido | 3 a 5 horas | Una alternativa más cómoda, especialmente con niños mayores |
Salir desde Cercedilla tiene una recompensa clara, ya que permite enlazar el valle de la Fuenfría con las cumbres. También exige más planificación. Las rutas integrales pueden acercarse a los 18 o 20 kilómetros y no deberían confundirse con la circular corta del puerto.
Si el grupo es variado, yo elegiría el itinerario desde Navacerrada y dejaría Majalasna como decisión sobre la marcha. Así se conserva una escapatoria razonable si cambia el tiempo, aparece fatiga o el terreno está más complicado de lo previsto.
Cómo llegar y organizar la logística
El acceso más práctico es el Puerto de Navacerrada, al que se puede llegar en coche, autobús interurbano o mediante la línea C-9 desde Cercedilla. Renfe publica servicios y horarios que pueden cambiar por obras, temporada o condiciones meteorológicas, así que conviene comprobar la conexión el mismo día o la víspera.
El transporte público encaja especialmente bien si se hace una ruta lineal entre Navacerrada y Cercedilla. La ventaja es evitar el problema de dejar el vehículo en un punto distinto al final. La desventaja es que los servicios tienen una frecuencia limitada y pueden llenarse durante fines de semana, puentes y días de nieve.
En coche, los aparcamientos del puerto suelen ser la opción más directa, pero llegar tarde puede complicar mucho el estacionamiento. En días de gran afluencia prefiero madrugar y comenzar antes de que el área se sature. También es prudente no bloquear accesos ni aparcar fuera de las zonas autorizadas, porque la montaña necesita espacio para los servicios de emergencia.
Un detalle sencillo evita bastantes problemas. Antes de salir, descarga el mapa para usarlo sin cobertura y comparte con alguien el recorrido previsto. Los hitos ayudan, pero no sustituyen a la navegación cuando hay niebla o una capa de nieve que borra el sendero.
Cuándo ir y qué llevar en la mochila
La primavera y el otoño suelen ofrecer el mejor equilibrio entre temperatura, luz y paisaje. En verano conviene empezar temprano, porque el sol pega con fuerza en las zonas abiertas y las tormentas de tarde pueden aparecer con rapidez. El invierno transforma completamente la excursión y puede convertir una ruta moderada en una salida de alta montaña.- Calzado de montaña con suela firme y buen agarre. Las zapatillas urbanas no responden bien sobre granito húmedo.
- Agua suficiente, normalmente entre 1,5 y 2 litros por persona, ajustando la cantidad al calor y a la duración.
- Ropa por capas, incluyendo una prenda cortavientos y otra impermeable incluso si el cielo parece estable.
- Comida energética como fruta, frutos secos o bocadillo. No contaría con encontrar agua potable durante todo el recorrido.
- Mapa, batería externa y frontal, sobre todo si la excursión comienza tarde o se realiza en meses con pocas horas de luz.
- Polainas, bastones y material para nieve cuando el parte confirme hielo o acumulaciones importantes.
Con nieve o hielo no basta con añadir más ropa. El problema principal está en la orientación y en la adherencia sobre las rocas. Si no se tiene experiencia usando crampones o piolet, lo sensato es aplazar la ruta o escoger un itinerario boscoso y menos expuesto.
Los errores que más complican esta excursión
El primer error es calcular la dificultad solo por los kilómetros. La altitud, los bloques de granito y el desnivel concentrado hacen que 9 kilómetros de montaña no equivalgan a 9 kilómetros de paseo. El segundo consiste en salir demasiado tarde, especialmente en otoño e invierno, cuando la luz desaparece antes de lo esperado.
También es frecuente seguir cualquier sendero marcado por pisadas y terminar fuera del trazado previsto. En el cordal hay muchas líneas posibles y no todas conducen al punto correcto. Yo mantendría siempre una referencia clara del siguiente objetivo, como el Collado Ventoso, la pradera o el Camino Schmid.
Otro fallo habitual es subestimar el viento. Una mañana agradable en Cercedilla puede convertirse en una experiencia fría en las cumbres. La sensación térmica baja mucho en las zonas expuestas y las nubes pueden ocultar las vistas en cuestión de minutos.
Por último, no dejaría basura, no atajaría por zonas sensibles y llevaría al perro bajo control. El entorno forma parte del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama y disfrutarlo implica reducir la erosión y respetar tanto la fauna como a quienes caminan a otro ritmo.
Una forma sensata de disfrutar el cordal sin correr riesgos
Para una primera salida elegiría la circular desde el Puerto de Navacerrada, con salida temprana, mapa descargado y margen suficiente para caminar sin prisas. Si el terreno está seco, la ruta ofrece una combinación excelente de cumbres, bosque y panorámicas sin exigir técnicas de escalada.
La ampliación hacia Majalasna o el comienzo desde Cercedilla tienen sentido cuando ya se conoce el esfuerzo que supone el cordal. Mi recomendación más útil es adaptar el itinerario al tiempo real, no al recorrido ideal que aparece en el mapa. En la sierra, saber darse la vuelta a tiempo forma parte de hacer bien la ruta.